jueves, 2 de junio de 2011

Sacerdocio cívico

Muchas provincias eclesiásticas del norte del país y de otros muchos lados, están fuera de control.

¿Cómo resolverá Felipe Calderón, el cruzado contra los cárteles, ese problema satánico?

¿Enviará exorcistas? ¿Contratará a Van Helsing?

Ya se sabe, enviará policías bajo la bandera del beato Juan Pablo Segundo, enviará a su nuevo "sacerdocio cívico".

¡Gran idea! Menos de Felipe Calderón, el amante de la sangre, no podía esperarse.

Los nuevos voceros de Huitzilopochtli

La Conferencia del Episcopado Mexicano, ha dicho hoy, que es "indispensable" el derramamiento de sangre, en la lucha contra la delincuencia organizada.

Según estos canallas, las vidas de más de 40 mil mexicanos, han sido necesarias. Debemos entender que otros 40 mil funerales pueden ser también "indispensables".

¿También se justificará el derramamiento de sangre, que el pueblo desesperado y cansado, haga con la delincuencia organizada del gobierno y las empresas? ¿No es esa una guerra también indispensable? ¿No es acaso lo más indispensable de lo indispensable?

Hoy, también, el sediento de sangre Felipe Calderón, invitó a la juventud mexicana a unirse a la policía, e invitó a convertir el oficio de policía, en un "sacerdocio cívico".

¡¿Marciales Maciel con patrulla?!

A la juventud hay que invitarla a estudiar, a tener amor por la ciencia y el arte, a desarrollar el conocimiento y la sabiduría. Pero no, lo único que puede ofrecerle a la juventud mexicana, Calderón el sediento de sangre, es un lugar en el "sacerdocio" de su privada y absurda guerra sin fin.

A Serpina penserete qualche volta



A Serpina penserete qualche volta,
e qualche dì e direte:
Ah! poverina,
cara un tempo ella mi fu.

Ei mi par che già pian piano
S'incomincia a intenerir.

S'io poi fui impertinente,
mi perdoni: malamente
mi guidai: lo vedo, sì.

Ei mi stringe per la mano,
Meglio il fatto non può gir.


A Serpina recordaréis alguna vez,
y algún día, y diréis:
¡Ah! pobrecita,
a ella yo quise hace tiempo.

(para si)

Y me parece que ya poco a poco
se comienza a enternecer.

(a Uberto)

Si yo fui impertinente,
perdonadme: malamente
me comporté: lo veo, sí.

(para si)

él me coge por la mano,
mejor la obra no puede ir.


Pergolesi La Serva Padrona

Scarlatti Sonata in G major

Estrella hija de estrella

Había signos en el aire
Había presagios en el cielo
Tenía que brotar la gracia de repente
Con sus pasos de gloria
Con todos sus gérmenes sagrados
Con su aliento de vida o muerte
Venía la belleza de quién sabe donde
Venía hacía mis ojos
Con su andar de planeta seguro de su tiempo...
Es la ley misteriosa que de pronto se encarna
Y se hace realidad en un instante.

Ahí viene sobre dos pies alados
Envuelta de música de nardos y de bosques
La gracia y la belleza
Entre los ruidos de las calles
Sobre sus pies alados
Aparece de pronto entre los hombres y las casas
Y todo cae en el vacío

Los ruidos, las casas y las calles
Como las ropas de una mujer que se desnuda
Sólo tú quedas en el mundo
Sólo tu cuerpo como una flor inmensa
Que llena de universo.


¡Oh tierra cómo te has hecho bella en un instante!

Dos miradas se cruzan
Y canta un árbol nuevo
Dos manos se entrelazan
Dos anhelos se encuentran
Dos angustias se hablan en secreto
¿Por qué, razón?
Solo los signos y el azar lo saben

Dos corazones reconocen un impulso ciego
Y el camino que se abre al infinito.


Estrella yo no te pido tu destino
Ni exijo mas aroma a la flor de la tarde
Yo quiero solo una amistad de anchas orillas
Un gran río profundo
Que embruje mi país
Y haga cantar las aguas dormiladas
Que siempre creen olvidar su vida


Por qué llegas tan tarde a mi jardín
Por qué no apresuraste la marcha en las tinieblas?
¿No sabes que este trozo de tierra te aguardaba
Cansado de cantar y de llamarte?



Vicente Huidobro

Un hoja de hierba

Creo que una hoja de hierba, no es menos
que el día de trabajo de las estrellas,
y que una hormiga es perfecta,
y un grano de arena,
y el huevo del régulo,
son igualmente perfectos,
y que la rana es una obra maestra,
digna de los señalados,
y que la zarzamora podría adornar,
los salones del paraíso,
y que la articulación más pequeña de mi mano,
avergüenza a las máquinas,
y que la vaca que pasta, con su cabeza gacha,
supera todas las estatuas,
y que un ratón es milagro suficiente,
como para hacer dudar,
a seis trillones de infieles.

Walt Whitman

Los exploradores

Tres cronopios y un fama se asocian espeleológicamente para descubrir las fuentes subterráneas de un manantial. Llegados a la boca de la caverna, un cronopio desciende sostenido por los otros, llevando a la espalda un paquete con sus sándwiches preferidos (de queso). Los dos cronopios-cabrestante lo dejan bajar poco a poco, y el fama escribe en un gran cuaderno los detalles de la expedición. Pronto llega un primer mensaje del cronopio: furioso porque se han equivocado y le han puesto sandwiches de jamón. Agita la cuerda, y exige que lo suban. Los cronopios-cabrestante se consultan afligidos, y el fama se yergue en toda su terrible estatura y dice: NO, con tal violencia que los cronopios sueltan la soga y acuden a calmarlo. Están en eso cuando llega otro mensaje, porque el cronopio ha caido justamente sobre las fuentes del manantial, y desde ahí comunica que todo va mal, entre injurias y lágrimas informa que los sándwiches son todos de jamon, que por más que mira y mira entre los sándwiches de jamón no hay ni uno solo de queso.

Julio Cortázar

Trofeo

Como quien recorre una costa
maravillado de la muchedumbre del mar,
albriciado de luz y pródigo espacio,
yo fui el espectador de tu hermosura
durante un largo día.

Nos despedimos al anochecer
y en gradual soledad
al volver por la calle cuyos rostros aún te conocen,
se oscureció mi dicha, pensando
que de tan noble acopio de memorias
perdurarían escasamente una o dos
para ser decoro del alma
en la inmortalidad de su andanza.

Jorge Luis Borges

Pesimismo y optimismo

El pesimismo, es un niño que en su cumpleaños recibe de regalo una bicicleta, que no disfruta, porque puede sufrir un accidente.
El optimista, es otro niño que en su cumpleaños, encuentra en el jardín, una herradura y dice:
"tengo que buscar el caballo blanco que me regalaron".
Con cualquier indicio, hay que buscar el caballo.